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“Confiar en Dios es pisar en donde no vemos nada sobre lo cual podamos colocar nuestros pies tan solo por haber escuchado su voz”
martes, 10 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
Septiembre - 09 - 2013 Vivendo por gracia
Viviendo por gracia
Leer | ROMANOS 5.1-11
La gracia es la bondad y la benevolencia de Dios para con
quienes no las merecen ni tampoco pueden ganarlas.
Cada día, Dios hace posible que nuestro corazón lata, que
nuestro cuerpo sane, y que podamos dar y recibir amor, aunque no seas su hijos.
Dios ofrece perdón a los rebeldes, libertad a los pecadores y comunión personal
con Él. Toda persona que pone su fe en Cristo como Salvador tiene acceso al
trono de la gracia, donde el Redentor sirve como sumo sacerdote, intercediendo
por los suyos (He 4.16; 7.25). Sabemos que podemos acercarnos a Dios con
confianza, porque no hay ninguna condenación para quienes pertenecen a Él (Ro
8.1).
Pero no siempre fue así. Israel, el pueblo elegido de Dios,
vivía bajo la Ley, no bajo la gracia. Porque ellos, al igual que nosotros,
fueron desobedientes, Dios en su misericordia estableció el sistema de
sacrificios para darles temporalmente y de manera simbólica el perdón de
pecados.
Pero Jesús nos da un perdón permanente, porque su muerte fue
el pago hecho por todos los pecados cometidos —inclusive los futuros (7.27).
Ningún humano común podía obedecer cada aspecto de los 613 mandamientos divinos
dados por medio de Moisés. Pero Cristo cumplió la Ley por nosotros, y la gracia
hace que ese cumplimiento cuente a favor nuestro. Nuestro Salvador sacrificó su
vida por nosotros y, como resultado, podemos acercarnos al trono del Señor
directamente.
Permita que esta verdad impregne su corazón y su mente, para
que pueda convertirse en una expresión del amor, la bondad y la benevolencia
del Señor para con los demás.
By pastor Charles Stanley
By pastor Charles Stanley
sábado, 7 de septiembre de 2013
Septiembre - 07 - 2013 - Un Dios de gracia
Un Dios de
gracia
Leer | JUAN 1.14-18
Imagine que usted recibe un
regalo grande envuelto hermosamente sin que haya una ocasión especial —quien se
lo envió simplemente decidió hacerlo. Dentro de la caja hay algo muy especial.
Con emoción, lee la tarjeta para saber quién pudo haber sido tan generoso. Para
su sorpresa, se entera de que es alguien que usted ha estado evitando ¡y con
quien ha sido poco amable! ¿Qué hace usted?
Este escenario es una imagen de
la gracia del Padre celestial al enviar a su Hijo Jesús al mundo por nosotros.
No había ninguna ocasión especial; Dios simplemente tuvo el deseo de hacerlo.
El regalo llegó, a pesar del hecho de que estábamos ignorando al Señor, o
rebelándonos contra Él. Esto es gracia —la bondad y la benevolencia de Dios
extendida a quienes no la merecían y no podían ganarla.
En el Hijo, vemos revelada la
plenitud de la bondad de Dios. El Señor Jesús cumplió todos los requisitos de
la ley divina al vivir una vida perfecta en la Tierra; por su vida sin pecado
como hombre, Él estuvo calificado para pagar el precio por nuestro camino
rebelde. Lo hizo al sacrificar su vida en la cruz para pagar por todos nuestros
pecados —pasados, presentes y futuros. Por eso, cuando recibimos al Señor Jesús
como nuestro Salvador, Dios cuenta su muerte como el pago por todo lo malo que
hemos hecho. Y además, al ser salvos, la vida perfecta de Cristo es contada
como nuestra; su justicia se convierte en nuestra por la fe (Ro 4.5).
¿Qué hará usted con el regalo de
gracia de Dios —rechazarlo, o aceptarlo y esforzarse por conocerle? Y si usted
ya conoce a Cristo, ¿valorará este regalo por siempre?
viernes, 6 de septiembre de 2013
Septiembre - 06 - 2013 Cuando un cristiano tropieza
Cuando un cristiano tropieza
Leer | GÁLATAS 6.1
Los creyentes pueden llegar a tropezar en la senda de la fe.
Según el apóstol Pablo, nuestra responsabilidad es ayudar a los hermanos caídos
a levantarse. He aquí seis áreas en las que usted puede ayudar:
1. Trate de ayudar al creyente a ver y reconocer su falta
como un pecado.
2. ¿Acepta la responsabilidad por su pecado? Es fácil culpar
a otros por nuestras faltas, pero cada persona es responsable de su propia
conducta.
3. Anime a los creyentes a confesar su pecado y
arrepentirse. El arrepentimiento verdadero se traduce en un cambio de conducta.
4. Puede ser necesario hacer restitución. Por ejemplo, si
algo fue robado, debe ser devuelto o pagado, o si alguien resultó dañado
emocional o espiritualmente, hay que buscar el perdón. Las circunstancias
pueden justificar la asesoría de un pastor.
5. Ayude al cristiano a determinar qué lección puede estar
Dios tratando de enseñarle. A menudo pasamos por alto el hecho de que el Señor
quiere comunicarse con nosotros en nuestros tiempos de dificultad.
6. Aconseje al creyente que responda a la disciplina de Dios
con gratitud. Esto es difícil para cualquier persona, pero por medio del
castigo podemos aprender más acerca de nuestro Padre celestial.
Nuestra responsabilidad como hermanos en Cristo, no es
condenar sino restaurar con gentileza. Debemos ser sensibles a las heridas y
necesidades de nuestros hermanos en la fe. Y luego, si nosotros tropezamos
también, podemos esperar un trato semejante en el mismo espíritu de amor.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Septiembre - 04 - 2013 Vivir con propósito
Vivir con propósito
Leer | 1 CORINTIOS 4.1-5
¿Ha estado alguna vez tan ocupado, que se ha preguntado:
¿Adónde se me fue el día? Una cosa es que a uno se le escape un día, ¿pero qué
toda una vida? Esa será la experiencia de todos los cristianos cuando entren al
cielo y den cuenta a Cristo de cómo utilizaron su tiempo. Si simplemente
vivieron sin propósito, se preguntarán: ¿Adónde se me fue la vida?
La decisión en cuanto a la salvación no es la meta final
para un creyente. Dios tiene un plan y un propósito para sus hijos. Es un llamado para servir toda la vida en un o varias áreas determinadas, pero
pudiera ser también una tarea específica en un momento particular de la vida.
La única manera en que usted cumplirá los propósitos de Dios, será fijándose
metas que armonicen con la voluntad de Él, y dando los pasos específicos para
lograrlas.
El apóstol Pablo fue un siervo útil de Cristo, porque obedecía
la guía del Espíritu Santo, confiaba en el poder divino, y se fijaba metas para
cumplir con su llamado. No dejaba que los temores, las dudas o las adversidades
le impidieran cumplir la voluntad de Dios. ¿Y usted? ¿Ha estado viviendo para
el Señor, o está yendo en pos de sus propios objetivos? Usted puede ser muy
exitoso para el mundo, pero desde la perspectiva del Señor, la pasividad
espiritual resulta en una vida desperdiciada.
Quizás Dios le ha dado a usted una pasión o interés que
necesita cultivar. O puede ser que sienta un impulso, pero vacila porque le
parece que la tarea está más allá de sus capacidades. Busque la voluntad de
Dios, y Él le guiará. A veces, podrá ser incómodo, pero nunca lamentará haber
aceptado el reto.
ok
Bienvenida
Buenas a todos los lectores de edificandonosadiario.blogspot.com
Quiero presentarles mis excusas por dejar
de publicar los mensajes de reflexión diariamente, esto sucedió por razones académicas
y laborales, pero esta noche al dedicarme a leer unos correos recibidos de
parte de algunos de ustedes entendí que Dios me está invitando a continuar con
esta tan importante tarea, sé que a muchos no les agrada la idea de leer
mensajes de una persona que quizá no conozca pero también sé que muchos han
sentido que es Dios mismo quien les habla a través de estos mensajes, por lo
cual empezaremos nuevamente a compartir acerca de la palabra de Dios aplicada a
un contexto actual en el cual, a nuestro día a día.
Que Dios nos continúe bendiciendo
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